La comunicación es la base de cualquier relación sana y con nuestros hijos es especialmente importante para construir confianza y un vínculo sólido. Escucharlos con atención y darle valor a lo que nos cuentan, les ayuda a sentirse comprendidos, amados y seguros.
Sin embargo, en la rutina diaria, no siempre es fácil prestarles la atención que merecen. Aquí te comparto algunas herramientas para fomentar una mejor comunicación y asegurarte de que cada historia que te cuenten sea valorada.
1. Escuchar Activamente.
Escuchar de forma activa implica prestar toda nuestra atención a lo que nuestros hijos están diciendo, sin distracciones y mostrando interés genuino. Al hacerlo, les transmitimos que lo que tienen que decir es importante para nosotros. Esta práctica no solo mejora la comunicación, sino que fortalece su autoestima y les anima a expresarse con más frecuencia.
2. Comunicación Abierta
Para mejorar la comunicación con tus hijos y asegurarte de que cada historia sea escuchada, sigue estos tips:
Establece un tiempo de calidad diario: Dedica al menos 10-15 minutos al día exclusivamente para estar con tu hijo y escucharlo. Puede ser durante la cena, antes de dormir o incluso en el camino a la escuela. El tiempo dedicado especialmente a ellos les hace sentir importantes y favorece la comunicación.
Crea un entorno libre de distracciones: Apaga el teléfono, la televisión o cualquier otra fuente de distracción cuando estés hablando con ellos. Esto les muestra que tienen toda tu atención y que lo que dicen realmente te importa.
Haz contacto visual: Cuando tu hijo te esté hablando, baja a su nivel y mírale a los ojos. El contacto visual es una manera poderosa de comunicar que estás presente y prestando atención.
Haz preguntas abiertas: En lugar de preguntas cerradas que solo requieren un «sí» o un «no», haz preguntas que lo inviten a hablar más sobre sus experiencias. Por ejemplo: «¿Qué fue lo más divertido que te pasó hoy en la escuela?» o «¿Cómo te sentiste cuando eso ocurrió?»
3. Valorar cada historia que te cuentan.
Es importante que nuestros hijos sientan que sus historias, sin importar cuán grandes o pequeñas sean, son valiosas para nosotros. Puedes lograrlo haciendo esto:
Muestra interés genuino en lo que te cuentan: Reacciona a sus historias con expresiones faciales, preguntas adicionales y comentarios positivos. Esto les demuestra que estás interesado en lo que tienen que decir.
Evita juzgar o corregir de inmediato: Si bien es natural querer corregir comportamientos o dar consejos, trata de escuchar primero y, si es necesario, aborda el tema en otro momento. La prioridad es que se sientan cómodos compartiendo sus experiencias sin temor a ser juzgados.
Aprecia las historias «pequeñas»: Aunque pueda parecer insignificante para ti, lo que cuentan es importante para ellos. Escucha con la misma atención cuando te hablan de un problema en la escuela que cuando te cuentan sobre un dibujo que hicieron.
Refuerza su expresión emocional: Si te cuentan algo que les hizo sentir triste, enojado o feliz, valida esas emociones. Puedes decir cosas como «Entiendo por qué te sentiste así» o «Debió ser muy emocionante para ti».
4. Escucha con empatía
La empatía es clave para una comunicación efectiva. Significa no solo escuchar las palabras de tus hijos, sino también entender sus emociones y perspectiva:
Repite lo que han dicho en tus propias palabras para confirmar que los has entendido. Por ejemplo: «Entonces, te sentiste molesto cuando tu amigo no quiso jugar contigo, ¿verdad?».
Reconoce sus sentimientos sin minimizar sus experiencias. Evita frases como «No es para tanto» y, en su lugar, usa «Puedo ver que eso fue importante para ti».
La empatía fomenta un ambiente de confianza donde tu hijo se siente seguro de expresar sus emociones y pensamientos.
5. Permite que ellos sean los que inicien las conversaciones.
A veces, en nuestro deseo de saber más sobre la vida de ellos, podemos abrumarlos con preguntas. Es importante permitir que sean ellos quienes inicien las conversaciones. Estar disponible y accesible les dará la confianza de acercarse a ti cuando lo necesiten.
6. Da el ejemplo con tu comunicación.
Los niños aprenden mucho de lo que ven en sus padres. Si practicas una comunicación abierta, muestras tus emociones y hablas sobre tus experiencias de manera sana, estarás modelando una forma positiva de comunicarse. Comparte historias sobre tu día, tus emociones y cómo manejas las situaciones difíciles.
Fomentar una mejor comunicación requiere tiempo, paciencia y práctica, pero los beneficios son invaluables. Escuchar activamente, mostrar interés genuino y validar sus experiencias les ayuda a sentirse amados y comprendidos. Al implementar estas herramientas, estarás construyendo una relación de confianza y fortaleciendo el vínculo.
¡Empieza hoy mismo y disfruta de conversaciones más significativas con tus hijos!

Deja un comentario